colecistitis xantogranulomatosa

Colecistitis xantogranulomatosa: Causas y tratamiento

La vesícula biliar es un pequeño órgano situado bajo el hígado que contribuye al almacenamiento de la bilis y posterior liberación de esta en el duodeno para mejorar la digestión de las grasas. En otras ocasiones os hemos hablado de afecciones de la vesícula, como la colecistitis, por lo que hoy os hablamos de la colecistitis xantogranulomatosa.

¿Qué es la colecistitis xantogranulomatosa (CX)?

Se trata de una rara entidad inflamatoria de la vesícula biliar, caracterizada por un proceso inflamatorio destructivo que puede presentarse de forma local o difusa.

El nombre de colecistitis xantogranulomatosa fue utilizado desde 1970, si bien, no fue hasta 1981 que se detectó por primera vez.

Inicialmente, se consideraba una variante de la colecistitis crónica, sin embargo, mientras que esta es una condición benigna, la colecistitis xantogranulomatosa es un proceso activo y destructivo.

¿Cuál es su prevalencia?

Como hemos avanzado, se trata de una entidad infrecuente, ya que se halla tras el 0’7 y el 13’2% de las colecistectomías.

Es más frecuente en mujeres que en hombres en una proporción 2:1 y en personas de entre 44 y 63 años.

¿Cómo se produce y cuál es su sintomatología?

Esta afección se inicia cuando hay una extravasación de bilis hacia las paredes de la vesícula y esto genera una irritación que ulcera la mucosa.

Esto genera una reacción inflamatoria, en que los macrófagos fagocitan lípidos biliares y se crean células xantomatosas, observándose tejido fibroso (adherencias).

Este proceso inflamatorio puede extenderse a estructuras adyacentes, como el duodeno o el hígado.

En lo referente a la sintomatología, se trata de la típica de origen biliar, con síntomas como:

  • Dolor en la parte superior del abdomen, que puede ser irradiado hacia la espalda y el hombro.
  • Náuseas y vómitos.
  • Fiebre.
  • Taquicardia.
  • Ictericia.

Además, de forma asociada suelen presentarse cálculos biliares y la vesícula puede apreciarse agrandada, con adherencias y/o ulcerada.

Diagnóstico y tratamiento de la colecistitis xantogranulomatosa

El diagnóstico de la colecistitis xantogranulomatosa se lleva a cabo mediante la revisión de la sintomatología referida por el paciente y su historial clínico.

Además de la exploración física pertinente, el profesional podrá solicitar otras pruebas como ecografía, TAC abdominal, ecoendoscopia, Tomografía Computarizada o pruebas de laboratorio (con marcadores tumorales, debido a que suele confundirse con una fase inicial de cáncer de vesícula).

En cuánto al tratamiento, pese a tratarse de una afección inflamatoria, lo más recomendable es llevar a cabo una intervención quirúrgica para extirpar la vesícula.

Generalmente, este problema queda confinado en la pared vesicular, pero en el caso de que exista una infiltración extensa o hacia tejidos adyacentes, es posible que además sea necesario resecar estos tejidos, ya que en un 10% de los cánceres de vesícula se ha dado CX.

Aunque no es posible evitarla, como en las demás afecciones vesiculares, se puede reducir el riesgo de padecerla teniendo en cuenta la alimentación y los buenos hábitos de vida. En este sentido, es fundamental evitar el excesivo consumo de alimentos ricos en grasa que puedan poner al límite el esfuerzo de la vesícula y la liberación de bilis.

Si queréis saber más acerca de la vesícula biliar o queréis consultarnos vuestro caso concreto o dudas, os invitamos a poneros en contacto con nosotros sin compromiso.

Dr. Cesar Ginesta

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.