dolor cólico biliar

Dolor cólico biliar sin piedras en la vesícula: ¿Por qué?

En ocasiones, un síntoma que parece claro de cierta dolencia concreto después resulta que no es así. Aunque en un principio los médicos se pueden sentir algo desconcertados, tras un análisis pormenorizado, a buen seguro encontrarán el origen de la sintomatología que refiere el paciente. En las siguientes líneas queremos mostrarte uno de estos casos, nos referimos al dolor cólico biliar sin piedras en la vesícula. Te explicaremos en qué consiste y por qué puede darse.

¿Qué es el dolor cólico biliar sin piedras en la vesícula?

El dolor biliar sin piedras en la vesícula, también llamado dolor biliar alitiásico, se produce cuando se da este síntoma sin que existan cálculos en el órgano. La razón suele ser algún trastorno estructural o funcional que tendrá que ser tratado para que cesen los síntomas.

Aunque este tipo de dolor biliar lo puede experimentar cualquier tipo de paciente, lo cierto es que se da con mayor frecuencia entre las mujeres jóvenes. El tratamiento de esta dolencia suele ser una colecistectomía por vía laparoscópica.

Esta intervención consiste en extraer la vesícula, pero hacerlo por laparoscopia. Se trata de una intervención más sencilla y con una recuperación del paciente más rápida. Consiste en hacer unas pequeñas incisiones con el fin de introducir material quirúrgico con una cámara para quitar este órgano con facilidad.

Como es lógico, cuando se opta por esta técnica la recuperación es más rápida y el paciente tiene menos molestas asociadas a la intervención.  

Ahora ya sabes en qué consiste este problema que estamos comentando e incluso cuál es su tratamiento. Sin embargo, todavía no hemos explicado por qué aparece el dolor cólico biliar sin piedras en la vesícula, lo descubrirás en el último apartado de este artículo.

¿Por qué aparece el dolor cólico biliar sin piedras en la vesícula?

Como ya hemos comentado, los dolores cólicos sin piedras en la vesícula aparecen en ocasiones y lo hacen principalmente en las mujeres más jóvenes. Puede tener estas causas:

  • Discinesia vesicular o lo que es lo mismo vaciado vesicular anormal.
  • Cálculos microscópicos que no se ven en una ecografía abdominal ordinaria.
  • Hipersensibilidad de las vías biliares.
  • Cálculos biliares que ya han sido expulsados.
  • Hipersensibilidad del duodeno adyacentes.
  • Mal funcionamiento del esfínter de Oddi, producido por una estenosis o por una discinesia biliar.

Aunque en ocasiones no se encontrará el origen de la dolencia, si es posible realizar ciertos estudios de imagen para detectar algunos de los problemas que hemos comentado. Es cierto que en algunos casos será suficiente con una ecografía convencional, pero en otros se tendrá que recurrir a una ecografía por vía endoscópica. Esta última opción es la que se utiliza para ver cálculos con un tamaño inferior a 1 centímetro.

Además, algunos análisis podrían percibir que existen algunas alteraciones que hagan sospechar de alguno de los problemas que hemos visto. Por ejemplo, cuando las concentraciones de fosfatasa alcalina, alanina aminotransferasa o aspartato aminotransferasa son altas. También podría detectar algunas anomalías pancreáticas, como una alta concentración de lipasa, sobre todo cuando se está sufriendo el cólico.

En ocasiones los médicos tardarán un tiempo en detectar cuál es el origen el dolor cólico biliar sin piedras en las vesícula. Es posible que se necesite tanto que pase el tiempo como realizar alguna de las pruebas que ya hemos mencionado. En otras, será más rápido.

Lo más importante en cualquier caso es que te pongas en manos de tu médico cuanto antes para que pueda derivarte al especialista apropiado y que se realicen las pruebas necesarias para conocer cuál es el origen del dolor cólico biliar sin piedra en la vesícula y lo que es aún más importante, para que se puede tratar el problema y aliviar tus molestias.

Si deseas más información o consultarnos tu caso, no dudes en ponerte en contacto con nosotros sin compromiso.

Dr. Cesar Ginesta
Últimas entradas de Dr. Cesar Ginesta (ver todo)

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.