extirpar la vesícula

Extirpar la vesícula: ¿Cuáles son sus consecuencias?

Es posible que si vuestro médico os ha recomendado extirpar la vesícula tengáis algunas inquietudes de cómo será vuestra vida tras la intervención y si este notaréis la falta de este órgano que ha enfermado.

Hoy os explicaremos en qué situaciones puede procederse a extirpar la vesícula, cómo se puede realizar esta intervención y cómo es la vida sin vesícula.

¿Cuándo se procede a extirpar la vesícula?

La extirpación de la vesícula, o colecistectomía se puede recomendar cuando un paciente presenta algunas de las siguientes afecciones de la vesícula tales como:

  • Cálculos biliares en la vesícula (colelitiasis).
  • Cálculos biliares en el conducto biliar (coledocolitiasis).
  • Inflamación de la vesícula (colecistitis).
  • Pólipos en la vesícula.
  • Cáncer de vesícula.
  • Pancreatitis debido a cálculos biliares.

¿Cómo se realizan las intervenciones quirúrgicas para extirpar la vesícula?

Las intervenciones para extirpar la vesícula se pueden realizar mediante intervención laparoscópica o mediante cirugía abierta.

La cirugía laparoscópica consiste en la realización de varias incisiones de pequeño tamaño en el abdomen del paciente por las que se introducen el laparoscopio y el material quirúrgico.

El laparoscopio es una cánula que presenta en su extremo una lente óptica y que se conecta a un monitor denominado torre de laparoscopia.

Esta herramienta quirúrgica genera un haz de luz que ilumina la cavidad abdominal y que capta imágenes a tiempo real con una cámara unida a la lente. Gracias a la fibra óptica, estas imágenes se muestran en el monitor para que los cirujanos puedan guiarse y ver en directo cómo proceder.

Este tipo de cirugía, sin embargo, debe realizarse siempre por un profesional especializado en cirugía biliar y concretamente con experiencia en laparoscopia, ya que se precisan habilidades para coordinar la vista y el tacto, identificando las imágenes emitidas por el monitor.

Por otra parte, se encuentra la cirugía abierta tradicional, en que se realiza una incisión de gran tamaño para observar y trabajar directamente en la zona.

En este sentido, la intervención laparoscópica presenta ventajas sobre la tradicional, ya que es menos invasiva y con ello ofrece mejores resultados estéticos y un postoperatorio menos doloroso y más rápido.

¿Qué riesgos presenta la colecistectomía?

Independientemente de la técnica llevada a cabo, y como cualquier intervención quirúrgica, extirpar la vesícula conlleva algunas complicaciones como:

  • Infecciones.
  • Sangrados.
  • Fugas de bilis.
  • Lesiones en estructuras cercanas, como el hígado o el intestino delgado.
  • Riesgos asociados a la anestesia como problemas respiratorios o coágulos.

¿Cuáles son las consecuencias de extirpar la vesícula?

A pesar de lo que puede parecer, la ausencia de la vesícula no limita la calidad de vida, y la adaptación del organismo a su falta es muy rápida, en varias semanas.

La mayoría de personas no presenta problemas digestivos tras extirpar la veíscula, ya que el papel de este órgano en la digestión no es fundamental.

Algunas personas pueden producir heces blandas tras la colecistectomía, pero esto suele resolverse con el tiempo.

Entre dejar la vesícula o extirparla, la opción más recomendable es siempre la colecistectomía, ya que su extirpación en casos de que la vesícula no funcione o genere problemas dolorosos o molestos como los cálculos o la inflamación, supone un alivio para los pacientes y una mejora en su calidad de vida pese a su pérdida.

Ahora ya conocéis qué sucede tras extirpar la vesícula. Si queréis saber más acerca de la vesícula o queréis consultar vuestro caso, os recomendamos poneros en contacto con nosotros sin compromiso.

Dr. Cesar Ginesta

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