hernia inguinal en deportistas

Hernia inguinal en deportistas: ¿Por qué ocurre?

La hernia inguinal es una protusión de una parte del intestino que se produce en la ingle. Algunas personas, sobre todo a partir de los 45 años, suelen padecerla. En el caso de los deportistas, la hernia inguinal puede confundirse con la hernia deportiva. Por ello, hoy os explicamos qué es una hernia inguinal y qué es una hernia deportiva, cuáles son sus causas y síntomas, cómo se puede tratar la hernia inguinal en deportistas.

¿Cómo se produce una hernia inguinal?

Hablamos de hernia cuando un tejido, estructura u órgano sobrepasa la cavidad en la que está confinado y por la que está protegido.

La hernia inguinal se produce cuando el contenido intraabdominal, como parte del intestino, atraviesa un punto débil de los músculos abdominales e invade la ingle.

Algunas causas de su aparición son las siguientes:

  • Tos y/o estornudos crónicos que debiliten la pared abdominal.
  • Esfuerzos al orinar o defecar.
  • Embarazo.
  • Pared abdominal debilitada o mal formada de origen congénito.
  • Realización de esfuerzos físicos.

Debido a este último punto, se puede dar la hernia inguinal en deportistas de forma habitual.

¿Cuáles son sus síntomas?

El síntoma más reconocible y visible de la hernia inguinal es la aparición de un bulto en la ingle. Este bulto puede ser doloroso y el dolor puede acentuarse al toser, estornudar, inclinarse o levantar peso.

También puede padecerse incomodidad, debilidad o presión en la ingle.

Una hernia de este tipo no tiene por qué ser peligrosa, pero en algunos casos puede complicarse. Una hernia incarcerada, que queda atrapada entre los músculos abdominales, puede manifestarse con:

  • Náuseas y/o vómitos.
  • Dolor intenso.
  • Fiebre.
  • Incapacidad para evacuar.
  • Coloración rojiza, violácea u oscura del tejido, debido a la interrupción del flujo sanguíneo a la zona.

¿Qué es una hernia deportiva y cuáles son sus síntomas?

La denominación de “hernia deportiva” hace referencia a un dolor crónico en la zona inguinal que puede ser provocado por el daño a tejidos blandos de la zona. Sin embargo, no se trata de una verdadera hernia, puesto que no existe un paso de contenido intraabdominal al exterior.

Los síntomas de esta afección son dolor crónico en una o ambas ingles, y dolor en la pelvis, el escroto o los testículos.

Suele afectar a practicantes de deportes con movimientos repetitivos de giro-vuelta (como el tenis, el fútbol o el hockey). En estos deportes se realizan movimientos que producen tensión en la ingle, y en la zona de unión entre la pelvis, el muslo y la zona baja del abdomen.

Teniendo en cuenta ambas definiciones, debemos señalar que los deportistas pueden sufrir una hernia inguinal debido a la realización de esfuerzos, pero no es lo mismo que la mal denominada hernia deportiva. Ambas afecciones tienen en común el hecho de que el dolor se localiza en la zona inguinal, pero difieren en si existe o no salida de contenido intraabdominal.

¿Cómo son los tratamientos de la hernia inguinal y de la hernia deportiva?

Al tratarse de dos conceptos diferentes, sus tratamientos y ámbitos de actuación también difieren.

La hernia inguinal es tratada por especialistas en la pared abdominal y su tratamiento puede precisar cirugía.

Por el contrario, en el caso de la hernia deportiva se precisa atención por parte de un fisioterapeuta o un médico especialista salud deportiva y la cirugía raramente se recomienda.

Ahora ya conocéis la diferencia entre una hernia inguinal en deportistas y una hernia deportiva. Si queréis saber más acerca de la hernia inguinal o queréis consultar vuestro caso, os recomendamos poneros en contacto con nosotros sin compromiso.

Dr. Cesar Ginesta

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