reflujo gástrico

Reflujo y su relación con problemas de vesícula

Muchas personas han experimentado distintos problemas de salud al mismo tiempo. Cuando esto sucede pueden existir dos explicaciones. La primera, es que las dolencias coincidan en el tiempo de forma casual. La segunda, es que exista una relación entre ellas. Ni para los pacientes ni para los médicos se trata de una cuestión menor, ya que conocer este hecho puede ayudar a encontrar el mejor tratamiento. Por eso, en las siguientes líneas queremos que descubras cuál es la relación del reflujo con los problemas de vesícula.

¿Cuál es la relación del reflujo y los problemas de vesícula?

Antes de conocer mejor el reflujo y su relación con los problemas de vesícula, queremos mostrarte algunos datos importantes. La bilis es una sustancia de color verde, que segrega el hígado y después almacena la vesícula.

La bilis sirve para absorber y descomponer las grasas. Esta sustancia no llega sola a la vesícula biliar, sino con las enzimas que ha producido el páncreas. Si es necesaria la presencia de la bilis en el estómago para que se pueda descomponer la grasa, puede llegar a este órgano por medio del píloro.

Además, la bilis también permite que el cuerpo pueda absorber vitaminas tan importantes como la A, la D, la E y la K. La razón de que esto sea así es que son oleosolubles.

Otra función importante de la bilis es que también transporta sustancias de desechos para que se expulsen. Las sales biliares, que transportan la bilis, se reabsorben por la sangre casi en la parte final del tracto intestinal para que vuelvan al hígado. Después, este órgano se ocupa de reciclarlas.

La bilis se tiene que generar en la cantidad óptima. Decimos esto, porque si es demasiado baja, no se podrán absorber las importantes vitaminas que ya hemos comendado. Además, las toxinas permanecen en el hígado y es posible que se sufra de acidez. Por otro lado, una cantidad elevada de esta sustancia puede ocasionar diarrea.

Uno de los síntomas de que la cantidad de bilis es demasiado baja es que estés hinchado después de comer, ya sabes que, si es muy alta, tendrás problemas relacionados con la diarrea.

Cuando hay una baja producción de ácido en el estómago, los alimentos no se descomponen bien y se producirá más bilis para corregir este problema. Sin embargo, también podría ocasionar lo contrario, que se lleve menos bilis al estómago y que se acumule en la vesícula. De hecho, si tienes problemas de acidez a buen seguro también tendrás problemas relacionados con la bilis.

Como ya sabes, la vesícula es el lugar en el que almacena la bilis que ha sido producida con anterioridad por el hígado. Tanto la formación de cálculos biliares como la inflamación de la vesícula, colecistitis, se relacionan con tener reflujo ácido.

Lo que todavía no se ha podido comprobar es la relación que existe entre todos estos problemas, no se sabe si unos originan otros o todos están ocasionados por una misma razón. De hecho, aunque existen algunas investigaciones al respecto, los datos obtenidos son contradictorios.

Debes tener en cuenta que los cálculos biliares que aparecen en la vesícula en ocasiones pasan desapercibidos, mientras que en otras pueden ocasionar un dolor bastante importante.

Además de lo que hemos visto hasta ahora, hay que dejar claro que no se conoce por completo cómo se forman los cálculos biliares, sino que existen diferentes teorías al respecto.

Después de conocer cuál es la relación entre el reflujo y los problemas de vesícula, lo más importante es que acudas al médico si tienes esta dolencia para que pueda tratarla de forma adecuada.

Si deseas más información o quieres consultarnos tu caso, no dudes en ponerte en contacto con nosotros sin compromiso.

Dr. Cesar Ginesta

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