rotura malla hernia inguinal

Rotura de la malla de la hernia inguinal: Efectos y procedimiento

Las mallas son prótesis sintéticas que se utilizan en las intervenciones quirúrgicas para el tratamiento de las hernias. Su función es la de reparar un defecto u agujero en la pared abdominal y reforzarla. Aunque se trata de un material muy seguro, muchas personas que deben ser sometidas a una hernioplastia albergan dudas sobre ello. Hoy os hablaremos de si es posible que se dé una rotura de la malla de la hernia inguinal y qué cosas se tienen en cuenta.

¿Cómo son las mallas para el tratamiento de las hernias?

Como características generales y básicas, las mallas deben ser flexibles, biocompatibles y resistentes a la tensión.

Cada malla es distinta, debido a que cada hernia y cada paciente también lo son. Algunas de los parámetros que pueden variar son los siguientes:

  • Densidad (de alta o baja densidad).
  • Porosidad (Tamaño más o menos grande del poro).
  • Grosor.
  • Capacidad de retracción.
  • Elasticidad.
  • Composición (tipo de polímero del que están fabricadas).

¿Cómo funcionan?

Las mallas, además de aguantar el contenido intraabdominal que surge por la hernia, inducen a la fibrosis natural del cuerpo, y terminan integrándose en él, cerrando los agujeros que existan.

Además, evitan recurrir a un cierre que genere tensión en los tejidos, los cuales ya están dañados.

¿Es posible que se produzca una rotura de la malla de la hernia inguinal?

El hecho de que se produzca una rotura de malla de la hernia inguinal es infrecuente. Tanto en la intervención abierta como en la laparoscopia, las mallas se fijan con suturas muy resistentes y suelen quedar contenidas bajo la fascia.

Cuando se habla de una rotura de la malla de la hernia inguinal, es más frecuente hablar de una posible migración o retracción de la malla.

Otras complicaciones asociadas a las mallas son debidas a la respuesta inflamatoria que el cuerpo genera ante la presencia de un material extraño. Además, también podrían darse infecciones de la malla.

Una intervención realizada por un cirujano experto en estas cuestiones no debería generar estos problemas, por lo que es de vital importancia que estos procedimientos siempre sean llevados a cabo por un profesional especializado.

¿Qué cuestiones se tienen en cuenta a la hora de utilizar estas prótesis?

Como hemos avanzado, no todas las mallas son iguales porque las hernias y las condiciones de cada paciente difieren. Esto debe ser siempre tenido en cuenta por el cirujano para escoger la malla que mejor se adapte a los requerimientos del caso.

Algunas cuestiones importantes a valorar son las siguientes:

Valorar si la malla será capaz de soportar la carga mecánica

Las mallas están sujetas a las oscilaciones de la presión intraabdominal. En este sentido, son mucho más frecuentes los fallos en personas con obesidad o en tosedores crónicos, como enfermos de EPOC. En estos casos, la tensión en la zona es más intensa y frecuente y la malla puede debilitarse, por lo que puede ser útil colocar una doble malla.

Identificar el tamaño de la hernia y si existen otros tejidos dañados

En hernias más grandes, deberá colocarse una malla más grande, la cual podrá presentar más complicaciones. Asimismo, si existen otros tejidos dañados cerca de la hernia, al encontrarse la zona debilitada, existe mayor riesgo de que se rompa o migre.

Conocer la densidad de la prótesis y la ubicación en que se implantará

Las prótesis de baja densidad (con poros más grandes) tienen mayor riesgo de dejar pasar material intraabdominal y producir una hernia recidivada.

También se aprecia que existen más roturas en implantes retromusculares o en la vertiente anterior, sin recubrimiento de fascias, es decir, en mallas que están más expuestas.

Si queréis saber más acerca de la hernia inguinal o queréis consultar vuestro caso, os recomendamos poneros en contacto con nosotros sin compromiso.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *