terapia térmica

Terapia térmica para hernia inguinal: ¿Frío o calor?

La medicina tradicional siempre debe ser la primera opción para tratar cualquier dolencia. Dicho esto, no significa que no puedas utilizar algunos métodos que son alternativos o más bien, que se llevan empleando desde siempre para aliviar el dolor. Por ejemplo, el uso de frío y de calor. Hoy te mostramos si la terapia térmica para tratar la hernia inguinal es eficaz.

¿Qué es la terapia térmica?

La terapia térmica consiste en aplicar frío o calor y lleva siglos usándose para aliviar el dolor. Está basada en los efecto saludables que tienen los cambios de temperatura para el organismo.

Sin embargo, hay que distinguir entre la crioterapia, uso de frío, y la termoterapia, uso de calor. Cada una de estas técnicas tiene distintas aplicaciones y es importante no confundirlas, ya que el efecto podría ser el contrario al que se está buscando.

Vamos a analizar brevemente algunos logros de estas dos terapias, empezaremos con la crioterapia:

  • Reduce los edemas. El frío es la mejor forma de tratar un golpe, ya que reduce los edemas. Al bajar la temperatura del área afectada, se logra que el metabolismo de los tejidos sea más lento y también el de las células que han sufrido el traumatismo. Por eso, permite reducir los efectos del daño.
  • Anestésico local. El frío alivia el dolor porque anestesia la zona en la que se aplica. Lo consigue porque reduce el ritmo al que viaja la sensación de dolor desde los nervios de la zona al cerebro.
  • Aparato circulatorio. Al tener una temperatura inferior, los capilares se hacen más pequeños, baja la presión arterial y también la frecuencia cardíaca. Por lo que es un tratamiento apropiado para bajar una inflamación aguda.

Estas son solo algunas de las aplicaciones de la crioterapia, veamos ahora los de la termoterapia:

  • Efecto en el aparato circulatorio.  El calor aumenta los vasos sanguíneos del cuerpo. Al incrementar su diámetro fluye una mayor cantidad de sangre. Tiene efecto analgésico y reduce el dolor. también proporciona una mayor flexibilidad.
  • Aparato neuromuscular. El calor aplicado en el tiempo cuenta con un importante efecto tanto sedante como analgésico, Así que mejora algunas patologías neuromusculares crónicas.
  • Aparato digestivo. El calor local ayuda incrementar los movimientos estomacales, favorece la digestión y tiene efecto laxante.

Tanto el calor como el frío tienen una importante labor a la hora de cuidar la salud. En el siguiente apartado te mostramos qué es mejor en el caso de la hernia inguinal.

¿Qué terapia térmica debes utilizar para tratar la hernia inguinal?

Para la hernia inguinal lo mejor es aplicar primero frío en la zona para calmar el dolor y la inflamación. Cuando pasen unos días, entonces sí puedes utilizar el calor para notar alivio en la parte afectada.

Siempre debes aplicar tanto el frío como el calor de manera indirecta. Además, debe ser tu médico el que te indique si tienes que actuar así o no. Desde nuestro centro y como expertos en el tratamiento de la hernia inguinal, sí recomendamos su uso, pero hasta que se pueda curar la lesión.

Lo mejor es que no hagas reposo absoluto, ya que puedes debilitar los músculos y complicar que se recuperen. Es mejor combinar el descanso relativo con algo de actividad. Es bueno que poco a poco dejes el reposo y vuelvas a tu vida normal si es posible.

En cualquier caso, si sufres una hernia inguinal tendrás que acabar buscando una solución definitiva, como es la cirugía por laparoscopia. Se trata de una técnica mínimamente invasiva y que ofrece unos excelentes resultados.

La terapia térmica puede ser una solución temporal para esta clase de hernias, pero te invitamos a pedir una cita con nuestro equipo médico para que encuentres la definitiva.

Dr. Cesar Ginesta
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