ascitis

Ascitis: Su papel en la aparición de hernias inguinales

Las hernias aparecen cuando una parte de material intraabdominal sale hacia el exterior por una zona débil de la pared abdominal. Existen muchos factores que pueden producir esto, como la presion intraabdominal causada por la obesidad o la ascitis.

Hoy os hablaremos en qué consiste la ascitis, su relación con la aparición de hernias inguinales y cómo actuar en estos casos.

¿Qué es la ascitis y cuáles son sus causas?

La ascitis es una acumulación de líquido abdominal, concretamente en la cavidad periotoneal (en el peritoneo, el tejido que recubre la pared abdominal y protege la mauor parte de los órganos abdominales).

En la mayoría de los casos se produce por una cirrosis hepática pero también puede ser causada por enfermedades cardíacas, renales, pancreáticas, infecciones o tumores.

En el caso de la cirrosis aparece debido a un aumento de la presión en la vena porta (hipertensión portal). La vena porta es la vena que  traslada la sangre desde el sistema digestivo hasta los riñones.

En estos casos, se incrementa la hormona aldosterona, haciendo que el riñón retenga más agua y sal y se disminuya la formación de orina.

¿Por qué participa en la aparición de hernias inguinales?

Cuando la retención de líquido o ascitis es leve, pueden no presentarse síntomas, pero en casos graves, se pueden acumular entre 10 y 12 litros de líquido en la zona.

Esto produce que aumente el volumen del abdomen, se de un aumento de peso, aparezcan edemas y molestias abdominales.

Además, la ascitis al generar este aumento de la presión abdominal hace que el contenido intraabdominal presione la pared y la debilite, facilitando que se produzca un hernia, por ejemolo, inguinal.

¿Cómo se puede prevenir y tratar la ascitis y la aparición de hernias inguinales?

Para evitar la ascitis, y con ella las hernias inguinales, es importante evitar los factores que la suelen producir como el alcohol, el alto consumo de sal y una excesiva ingesta de líquidos.

Para tratar casos leves de ascitis se recomienda reposo horizontal 10 horas al día, no más, reducir el consumo de sal a 1 o 2 g al día y evitar el alcohol.

En casos más graves se deberá realizar tratamiento con diuréticos , extraer el exceso de líquido mediante una punción o tratar el hígado mediante una prótesis o trasplante.

En lo referente al tratamiento de las hernias inguinales, éstas se pueden tratar mediante cirugía abierta o laparoscopia.

La cirugía laparoscópica, a diferencia de la cirugía abierta, se trata de una cirugía mínimamente invasiva, ya que para llevarla a cabo no es necesaria ampliar incisiones, sino únicamente varias de pequeño tamaño para pasar el laparoscopio y tratar la hernia.

Debido a que se trata de una técnica muy poco invasiva ofrece una recuperación rápida, con una reincorporación a la vida activa antes que en la cirugía abierta, y menos dolor.

La laparoscopia también es la mejor opción en caso de hernias inguinales recurrentes, aquellas que ya han sido operadas y han vuelto a aparecer.

Al igual que en el caso de la ascitis, tras una intervención de hernia inguinal se debe realizar reposo e incorporarse gradualmente a la actividad.

Ahora ya conocéis la relación entre la ascitis y la hernia inguinal. Si queréis saber más acerca de la hernia inguinal o queréis consultarnos vuestras dudas o casos concretos, os recomendamos poneros en contacto con nosotros sin compromiso.

Dr. Cesar Ginesta

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