colesterolosis

Colesterolosis: ¿En qué consiste este problema de vesícula?

En otras ocasiones hemos hablado de algunas enfermedades que puede padecer la vesícula biliar. Por ello, hoy os hablaremos de una de ellas, la colesterolosis y cómo actuar en estos casos.

¿Qué es la colesterolosis y por qué se produce?

La colesterolosis es una acumulación de lípidos (en su mayoría colesterol), en los macrófagos ( que recubren la pared interna de la vesícula biliar.

Esta acumulación, que puede ser localizada (focal) o difusa, se da por una disfunción en la absorción del colesterol de la bilis.

A la colesterolosis puede denominársela asimismo “vesícula biliar de fresa”, debido al aspecto punteado de su superficie, tal y como presentan las fresas.

La forma difusa o generalizada se aprecia como una mucosa de color rojo brillante con puntos amarillos (a causa de los lípidos). De ahí la comparación.

La colecistitis (inflamación biliar crónica), y la litiasis vesicular o colelitiasis (cálculos) producen cambios regenerativos y adaptativos. Estos, producen un reemplazo del epitelio de la vesícula por epitelio metastástico (generándose un cáncer de vesícula). Debido a esto, se da una pérdida de capacidad para transportar colesterol y se genera la colesterolosis.

Algunos de los factores que pueden predecir la colesterolosis son:

  • Índice de masa corporal.
  • Circunferencia abdominal.
  • Proteína C reactiva de alta sensibilidad.
  • Hipercolesterolemia.

¿Cuáles son los síntomas y efectos de la colesterolosis?

Los síntomas de la colesterolosis son los típicos de sintomatología biliar tales como:

  • Ictericia (coloración amarillenta de la piel, las mucosas y de la esclerótica del ojo).
  • Dolor abdominal, especialmente en el lado superior derecho del abdomen, bajo la caja torácica.
  • Náuseas y/o vómitos.
  • Posible pérdida de apetito, y por consecuencia, de peso.
  • Problemas digestivos.

Diagnóstico y tratamiento

Al igual que se da en otras afecciones biliares, en el caso de la colesterolosis, el profesional médico tendrá en cuenta el historial clínico del paciente, posible sintomatología referida y seguidamente procederá a realizar una exploración física, que se pueda complementar con pruebas de diagnóstico por imagen.

Si la colesterolosis es asintomática o con sintomatología leve, el tratamiento puede basarse en una actuación conservadora, consistente en vigilancia activa y recetar una dieta baja en grasas, sal y colesterol para evitar su acumulación.

En el caso de que la sintomatología sea grave, por ejemplo, porque se han dado cálculos, se valorará realizar una cirugía preventiva para prevenir el bloqueo de las vías biliares que conectan la vesícula y el duodeno.

Si la situación empeora, puede llegar a realizarse una extirpación total de la vesícula, por cirugía abierta o laparoscopia. Es muy importante contar con la ayuda de un profesional especializado y con experiencia en estas intervenciones.

Ahora ya conocéis acerca de la colesterolosis y cómo actuar ante ella. Si queréis saber más acerca de la vesícula biliar o queréis consultarnos vuestras dudas o casos concretos, os invitamos a poneros en contacto con nosotros sin compromiso.

Dr. Cesar Ginesta

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.