hernia inguinal escrotal

Hernia inguinal escrotal: ¿En qué consiste?

Las hernias inguinales son más comunes en hombres que en mujeres debido a cuestiones congénitas, es decir, que se producen en el desarrollo fetal. Debido a esto, la hernia inguinal en hombres puede no solo localizarse en la ingle, sino también en el escroto, pasándose a denominar hernia inguinal escrotal.

Hoy os hablaremos de qué es una hernia inguinal escrotal, sus causas, síntomas y efectos, diagnóstico y tratamiento.

¿Qué es una hernia inguinal escrotal y por qué puede producirse?

El escroto es la bolsa anatómica que contiene los testículos y otras estructuras que generan, almacenan y transportan las hormonas masculinas y el esperma.

En el escroto, pueden darse las denominadas masas escrotales, crecimientos de tejido, acumulación de líquidos, o contenidos anormales en esta zona.

En lo referente a contenidos anormales que se dan en esta bolsa, encontramos posible contenido intraabdominal que puede salir de su posición a causa de una hernia inguinal.

La hernia inguinal, como su nombre indica, es una protrusión de una parte del intestino delgado, que traspasa un punto débil en el tejido entre el abdomen y la ingle.

En el caso de las hernias inguinales escrotales, esto se produce en el conducto inguinal, donde el cordón espermático entra en el escroto. Es por esto, que en el caso de los lactantes y niños pequeños, la hernia inguinal aparece generalmente debido a que el canal que une el escroto y el abdomen no se ha cerrado correctamente.

En casos de adultos, esta hernia puede tener esta base o darse por otros factores ligados a la presión abdominal.

¿Cuáles son sus síntomas y efectos?

Los principales síntomas de una hernia inguinal escrotal son los siguientes:

  • Aparición de un bulto en cualquiera de los lados del pubis, que se nota más cuando la persona se yergue o si se tose o se hace otro tipo de esfuerzo.
  • Sensación de dolor y/o ardor en la zona del bulto.
  • Incomodidad en la ingle, sobre todo cuando se dan roces como al inclinarse, o esfuerzos, como al toser o levantar peso.
  • Pesadez, debilidad, presión y/o arrastre en la ingle.
  • Posible hinchazón y/o dolor alrededor de los testículos, cuando la parte del intestino que sale en la hernia baja y entra en el escroto.

Aunque las hernias pueden no generar grandes problemas, las hernias inguinales escrotales debido a su ubicación y al generar dolor e hinchazón en los testículos pueden generar molestias al hacer actividades como ir en bicicleta, hacer ejercicio, andar, o mantener relaciones sexuales, entre otras.

Diagnóstico y tratamiento de la hernia inguinal escrotal

Al igual que en cualquier tipo de hernia, para diagnosticar este tipo es posible que solo sea necesario realizar un examen físico para verificar si existe una protuberancia en la ingle.

El médico puede requerir que la persona se mantenga erguida o que tosa o haga esfuerzos para que se aprecie mejor.

En el caso de que la exploración no fuera concluyente, se podrán solicitar pruebas de diagnóstico por imagen como ecografías abdominales, resonancias magnéticas o tomografías computarizadas.

En el tratamiento de la hernia inguinal escrotal es imprescindible acudir a un experto en cirugía general y digestiva y que tenga formación y amplia experiencia en intervenciones mediante laparoscopia, la mejor opción de tratamiento quirúrgico.

Ahora ya conocéis acerca de este tipo de hernia inguinal. Si queréis saber más acerca de las hernias inguinales o queréis consultarnos vuestras dudas o casos concretos, os invitamos a poneros en contacto con nosotros sin compromiso.

Dr. Cesar Ginesta

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.